lunes, 7 de diciembre de 2015

Nocturno


Alphonse Mucha, 1920, Noche.

Bailaba la luna sobre el puente tranquilo
como una vela blanca en el fondo de una botella,
y la luna tenía tus ojos, tus ojos de loba,
y era un espejo brillante en el río.

La noche vestida de oscuras ropas
tocó con sus cansadas manos las aguas,
sembrando de nieve y escarcha las zarzas tristes
donde pasa el viento acariciando las hojas.

Relucía la muerte en las tinieblas
como un chasquido metálico y fulgurante,
ha sembrado en tus ojos la flor serena
que vendrá a cortar sus pétalos de lluvia.

Oh noche, reinando el silencio en tu torre
no hay quien toque tu palacio de diamantes,
tus velos y tus tupidas sábanas de estrellas
donde el hombre apacible pueda dormirse.

- Pau Baraldés

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