domingo, 29 de noviembre de 2015

Marxismo y socialismo



Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo.

  1. La lucha de clases

"La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases1".

¿Qué es la lucha de clases? La lucha de clases es la lucha política, económica e ideológica de una clase sobre la otra2. ¿Qué es una clase? "Trátase de tres grandes grupos sociales de cuyos componentes, los individuos que los forman viven respectivamente de un salario, de la ganancia o de la renta del suelo, es decir, de la explotación de su fuerza de trabajo, de su capital o de su propiedad territorial3".

La lucha de clases bajo el punto de vista del marxismo siempre ha existido. La lucha de clases es la lucha de la clase oprimida en contra de la clase opresora. ¿En qué podemos distingir estas dos clases? La clase opresora es la que tiene en su poder los medios de producción. Los medios de producción vienen determinados según las fuerzas de trabajo y la infraestructura económica de estos (es decir, mediante los recursos económicos y mediante la fuerza que puede generar un molino, una fábrica, los obreros, animales de carga). El marxismo entiende que mediante el materialismo histórico (esta idea será desarrollada en el siguiente apartado) los medios de producción determinan las condiciones ideológicas y políticas del momento. Como veremos, a partir de la revolución industrial y la industrialización, aparece una clase, la clase proletaria.

El proletariado es la clase social que consigue sus medios de subsistencia exclusivamente de la venta de su trabajo, y no del rédito de algún capital; es la clase, cuyas dicha y pena, vida y muerte y toda la existencia dependen de la demanda de trabajo, es decir, de los períodos de crisis y de prosperidad de los negocios, de las fluctuaciones de una competencia desenfrenada. Dicho en pocas palabras, el proletariado, o la clase de los proletarios, es la clase trabajadora del siglo XIX.

  • ENGELS, Friedrich: Principios del comunismo4

Por lo tanto, la clase proletaria está en la lucha económica contra la burguesía, quien contiene los medios de producción. El trabajador está obligado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario que esté le da el burgués. ¿Y la clase burguesa? La clase burguesa como he dicho es la que contiene los medios de producción, la que mediante la explotación del trabajador busca el beneficio propio. La clase burguesa mira por sus intereses y va cediendo prerrogativas a los trabajadores para que estos estén satisfechos y no cuestionen el poder del estado burgués. Los trabajadores se defienden de estas vejaciones mediante la lucha económica (huelgas, manifestaciones), la lucha política (rebeliones, guerra) y la lucha ideológica (agitación y propaganda), poniendo así en jaque al burgués reclamando mejoras de condiciones de vida. Un ejemplo de la lucha de clases puede ser la Comuna de París o en la Revolución rusa de 1917, cuando el trabajador organizado busca acabar con la explotación del hombre por el hombre mediante la violencia de clase. El objetivo de la lucha de clases es la de alcanzar el estado socialista.

La historia es la historia de la lucha de clases, con eso Marx se refiere que el materialismo histórico es a partir de las contradicciones que se establecen entre clases. La sociedad se va desarrollando a medida que las fuerzas productivas se desarrollan y a través de los cambios sociales. Marx a través del materialismo histórico interpreta bajo una visión de clase cómo avanza la historia. Así pasamos al siguiente punto: materialismo histórico.

2. Materialismo histórico

"La moderna sociedad burguesa, que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase5".

El materialismo histórico tal y como he explicado antes, viene determinado por las condiciones históricas y materiales del momento. ¿Cuándo aparece el materialismo histórico? En el momento que Marx se da cuenta que se puede clasificar la historia según los diferentes de modos de producción que han existido y su desarrollo. Vamos a pasar a hacer un repaso breve de estos momentos:

En consonancia con los cambios y el desarrollo experimentados por las fuerzas productivas de la sociedad en el curso de la historia, cambian también y se desarrollan las relaciones de produccióbn entre los hombres, sus relaciones económicas.

La historia reconoce cinco tipos fundamentales de relaciones de producción: el comunismo primitivo, la esclavitud, el feudalismo, el capitalismo y el socialismo.

  • STALIN, Iosef: Sobre el materialismo histórico y el materialismo dialéctico6

El comunismo primitivo era aquel que se basaba en los modos de subsistencia (caza, recolección y pesca), con la aparición de la escritura, agricultura y del uso de metales aparece el esclavismo, donde se basa a partir de la fuerza de los esclavos que estos eran fruto de las primeras guerras. Con el tiempo se va a desarrollar un mercado primitivo y las fuerzas de producción, la clase noble acabará acumulando fuerzas hasta llegar al feudalismo. Con un mercado cada vez más incipiente hasta llegar al capitalismo con el desarrollo de la industria, mejora de los medios de producción, infraestructuras nuevas, mercado a gran escala, colonias y explotación de las periferias para obtener materias primas.

A Marx y Engels les tocó vivir la fase del capitalismo pre-monopolista, antes del imperialismo boyante del siglo XX y de la Gran Guerra. Para Marx y Engels, el socialismo es aquel momento cuando la clase obrera organizada toma los modos de producción y los socializa, formando así el estado socialista y acabando con la explotación del hombre por el hombre. "Abolir la propiedad privada y socializar los medios de producción7". Es la fase que se denomina como dictadura del proletariado.

    1. Superestructura e infraestructura

La estructura económica de la sociedad constituye en cada caso el fundamento real a partir del cual hay que explicar en última instancia toda la superestructura de las instituciones jurídicas y políticas así como los tipos de representación religiosa filosófica y de otra naturaleza, de cada período histórico.
  • ENGELS, Friedrich: Anti-Dühring8

Marx y Engels mediante el concepto infraestructura y superestructura explican la relación que existe en la economia de una sociedad y las instituciones políticas y jurídicas, lo que sería la ideología imperante que emana de la base económica. Para entenderlo de una forma más simple, las bases sólidas de la sociedad sería la estructura económica sobre la cual está el estado, es decir, la infraestructura. ¿Qué es entonces la superestructura? Los elementos sociales e ideológicos de la sociedad. Para Marx, cada elemento de la sociedad contiene una parte de la conciencia del estado. Todas las manifestaciones artísticas y opiniones políticas vienen determinadas por la superestructura.

Para Marx y Engels, las relaciones sociales vienen determinadas por los medios de producción que estos medios determinan la superestructura. Es interesante conocer el concepto conciencia de clase. ¿Qué es la conciencia de clase? Para el marxismo, aquellos sujetos más avanzados en su condición de clase, se dan cuenta de las contradicciones del sistema capitalista y toman conciencia contra la clase opuesta. Un trabajador puede tener conciencia de clase como un burgués tiene conciencia de su clase. Cada clase tiene objetivos opuestos y esta contradicción se materializa en la lucha de clases.

  1. El Estado

El Estado es un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del "orden" que legaliza y afianza esta opresión, amortiguando los choques entre clases9.

- LENIN, Vladimir: El Estado y la revolución

Para el marxismo, tanto el Estado capitalista como el Estado socialista, es un órgano de opresión de una clase sobre la otra. ¿Qué quiere decir eso? En el capitalismo entendemos que hay la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, quien controla los medios de producción. La burguesía no solo contra el aparato económico sino también el aparato político y social, siendo así, amortigua la lucha de clases mediante el dominio del Estado.

Con el dominio del Estado, una clase constituye sus leyes, sus constituciones, sus comicios, sus cámaras parlamentarias. Para el socialismo, el proletariado solo puede ser libre si se emancipa del Estado burgués capitalista, puesto que no hay libertad alguna. En cambio, la socialdemocracia opta por reformar el sistema capitalista mediante el sufragio electoral. Los teóricos marxistas creen que la clase obrera sólo puede verse realizada mediante la creación de un Estado nuevo, ya que la burguesía no cederá sus derechos tan fácilmente. Para ello y mediante la lucha de clases y la revolución, el socialismo plantea la dictadura del proletariado.

5. La dictadura del proletariado

El proletariado toma en sus manos el poder del Estado y comienza por convertir los medios de producción en propiedad del Estado. Pero con este mismo acto se destruye a sí mismo como proletariado y destruye toda diferencia y todo antagonismo de clases, y con ello mismo, el Estado como tal.

  • ENGELS, Friedrich: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado

La dictadura del proletariado, tal como la define Stalin "es el instrumento de la revolución proletaria, un organismo suyo, su punto de apoyo más importante10". Es decir, una vez hecha la revolución socialista, el nuevo Estado se constituye a partir de un órgano de poder propio. Este Estado tiene su eje central en el Partido Comunista, quien mediante el centralismo democrático y la burocracia controla todas las instituciones políticas.

Pero, ¿cómo se llega a la dictadura del proletariado? Lenin explica que "la liberación de la clase oprimida es imposible, no sólo sin una revolución violenta, sino también sin la destrucción del aparato del poder estatal11". Para que pueda surgir el Estado socialista, es necesario una revolución armada para destruir el Estado anterior y poder construir así el socialismo. Esto puede llevar a la guerra civil entre los poderes opuestos a la revolución, un caso de ello fue la Guerra Civil rusa antes de que se constituyera la Unión Soviética: "destruir el aparato del Estado, nos indica bien visiblemente cómo la clase dominante se esfuerza por restaurar los destacamentos especiales de hombres armados a su servicio, cómo la clase oprimida se esfuerza en crear una nueva organización de este tipo, que sea capaz de servir no a los explotadores, sino a los explotados12".

La dictadura del proletariado consta en socializar los medios de producción y ponerlos al servicio de la clase obrera, siendo así, acabando la explotación del hombre por el hombre y creando el sistema socialista.



Bibliografía consultada:

ENGELS, Friedrich (1847): Principios del comunismo, Barcelona: Progreso, 1989.

ENGELS, Friedrich (1884): El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Madrid: Editorial Fundamentos, 1997.

HARNECKER, Marta (1969): Los conceptos elementales del materialismo histórico, Madrid: Siglo veintiuno editories S.A., 1976.

LENIN, Vladimir (1917): El Estado y la revolución, Madrid: Alianza editorial, 2006.

MARX, Karl (1867): el Capital, Bogotá: Fondo de Cultura Económica, 1952.

MARX, Karl – Friedrich Engels (1848): el Manifiesto del Partido Comunista, Barcelona: Progreso, 1989.

POLITZER, Georges (1935): Principios elementales y fundamentales de la filosofía, Madrid: Akal, 2004.

Notas a pie

1MARX, Karl – Friedrich Engels (1848): el Manifiesto del Partido Comunista, pp. 36, Barcelona: Progreso, 1989.
2POLITZER, Georges (1935): Principios elementales y fundamentales de la filosofía, Madrid: Akal, 2004.
3MARX, Karl (1867): el Capital, libro III, cap LII, pp. 817-818. Bogotá: Fondo de Cultura Económica, 1952.
4ENGELS, Friedrich (1847): Principios del comunismo, pp. 75, Barcelona: Progreso, 1989.
5MARX, Karl – Friedrich Engels (1848): el Manifiesto del Partido Comunista, pp. 37, Barcelona: Progreso, 1989.
6Stalin, Iosef: Cuestiones del leninismo, ed. Lenguas Extranjeras, Moscú, 1946, pp. 539 – 53.
7MARX, Karl – Friedrich Engels (1848): el Manifiesto del Partido Comunista, pp. 51, Barcelona: Progreso, 1989.
8Engels, Friedrich: Anti-Dühring, Grijalbo, México, 1965, p. 12.
9LENIN, Vladimir (1917): El Estado y la revolución, pp. 44, Madrid: Alianza editorial, 2006.
10STALIN, Iosef (1924): Fundamentos del leninismo, pp. 20,
11LENIN, Vladimir (1917): El Estado y la revolución, pp. 45, Madrid: Alianza editorial, 2006.
12LENIN, Vladimir (1917): El Estado y la revolución, pp. 48, Madrid: Alianza editorial, 2006.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Si mis manos pudieran deshojar a la luna de Federico García Lorca



Federico y su piano

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas,
y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
nuestras horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿Qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
Si mis dedos pudieran
deshojar la luna.

- Federico García Lorca

domingo, 1 de noviembre de 2015

Del oficio de escribir, reflexión sobre el arte y las letras




Tomando ora la espada, ora la pluma” – Garcilaso de la Vega, égloga III

Miguel Hernández definió la literatura como la crónica de las tres grandes heridas: vida, amor y muerte. Desde la aparición de la escritura en el 3100 aC hasta ahora, el ser humano siempre ha producido textos y ha creado, sus inquietudes siempre han sido muy parecidas pero han variado según el contexto. Tanto las letras como el arte, forman parte inherente de la mentalidad humana y ya desde tiempos pretéritos que el hombre ha tenido siempre la voluntad de manifestarse. El lenguaje ha sido un canal atractivo donde poder transmitir aquello que el individuo siente y desea expresar, lo que ha sido durante mucho tiempo como el arte, la dialéctica del sentimiento: la poesía y la prosa.

Hoy, muchos siglos adelante, miramos el futuro en un tono nostálgico, añorando la bella y recta Roma, la blanca y dulce Grecia, soñando con estar a orillas del río Tiber o en clases de lógica con los maestros griegos. El hombre romántico, ha tendido a divinizar las figuras del pasado donde muestran un reflejo irreal de lo que fue aquella Roma y Grecia que los poetas románticos exaltaron. Si algo es cierto, es que a día de hoy, seguimos leyendo los clásicos en las escuelas, universidades, bibliotecas y nuestras casas, leyendo a Aristófanes, Hómero, Virgilio, Ovidio, Plauto, Terencio. Nos seguimos riendo de las mismas alegrias, llorando de las mismas penas, sufriendo al fin y al cabo por lo mismo, por el paso de la vida, por aquello que Hernández calificó como las tres heridas del hombre: vida, amor y muerte. Porque el hombre de hoy, que parece que tenga que extrañar o le es ajeno lo antiguo, sigue siendo en esencia lo mismo.

El ser humano es un animal político, porque no nos engañemos, toda la vida en sí se trata de tomar partido y toda decisión en la vida es política, aunque creo también, que el ser humano es un ser irracional y sentimental. Nunca sabremos porqué los primeros humanos quisieron rasgar las paredes de las cuevas donde vivían y pintar animales y figuras humanas. Tampoco sabremos porqué tomando las estrellas del cielo quisieron crear formas para hacer constalaciones. No sabremos tantas cosas, pero lo que sí que sé es que el hombre por algo inherente a él, por el hecho de ser humano, siente, y al sentir, es cuando surge el deseo y este lleva consigo un deseo irracional. Porque los humanos somos irracionales y somos imperfectos, porque deseamos, soñamos, porque en aquello que desconocemos creemos que nos es extraño, pero no hay nada tan extraño para un hombre que el propio hombre.

Año 2015 después de Cristo, a día de hoy, los humanos han inventado los ordenadores personales y los libros electrónicos y quizá algún día se pase del uso del papel al uso de la tinta digital para la lectura de los libros. Pero estoy seguro, que aunque los canales varien o aunque la modernidad quiera aclaparar lo tradicional, podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía, porque a pesar de que no surga el deseo, que alguien en alguna parte sueñe, continuarán existiendo los mismos dolores y las mismas alegrias, porque el hombre por muy moderno que sea, sigue siendo un animal que está dispuesto a sufrir pero también a vivir y tiene el derecho a manifestarse.

Y a día de hoy, nos puede parecer absurdo que alguien decida hacer una carrera de humanidades o que no hay nada que decir ya en la literatura y en el arte porque todo ya está hecho. Pero aunque parezca imposible, el ser humano está destinado a expresarse y a refugiarse en el arte. Porque en la sociedad deshumanizada, en el mundo del espectáculo, en la distopía de Fahrenheit 451, siempre habrán algunos locos que se aferran a sus libros como el Quijote o Guerra y Paz y siempre habrá algo para que valga la pena escribir y para algo que merezca la pena existir.

Preguntarse sobre la existencia es preguntarse: ¿para qué sirve vivir? o ¿qué es vivir? Y creo firmemente que la existencia tiene el significado que queramos darle y que la visión edulcorada y perfecta de la vida sin problemas y solucionada es solo un mito moderno. Nietzsche consideraba que la vida representa sufrir penurias, enfermedades, fracasos y numerosos golpes. Pero es de estos golpes es cuando uno se templa y como una piedra poco a poco va perfilándose a medida que a cada golpe nos deja al sitio donde deberíamos de estar. Debemos de aprender de ello y a la vez es esto lo que nos hace ser nosotros mismos. La vida de una persona es una historia y cada vida tiene sus historias particulares. Es cuando entonces toma como cauce el arte, porque el arte muchas veces, ha sido canal y manifestación de los males de muchos artistas y escritores que decidieron del barro de la vida dar algo de provecho.

La literatura es un fenómeno universal y muchas veces los escritores se han hecho la pregunta retórica de ¿para qué sirve escribir? o ¿para qué escribir? Y creo que una de las respuestas más lúcidas fue la de André Gide: escribo para que me lean. Cuando alguien decide escribir es porque muchas veces siente la fuerza interior de hacerlo. Ser escritor significa escribir y esto conlleva muchas veces no ser capaz de llevar a las palabras aquello que el espíritu siente y ser escritor es ser capaz de transformar los sentimientos en palabras y convertirlos en estatuas, en cincelar mediante versos y frases. Platón consideraba inaudito cuando asistía al teatro y veía que el público reía o lloraba asistiendo a una obra de teatro porque Platón sabía que eso no era real. Pero a veces el hombre necesita de ilusiones para vivir y necesita refugiarse en la risa y el llanto ante el tedio de la vida.

Yo quiero hacerme la misma pregunta de un modo personal, ¿para qué escribo o para qué escribir? Escribo por el placer de escribir y para no sentirme tan solo. Porque cuando escribo, cuando siento que estoy hablando conmigo mismo, me siento feliz y reconfortado de saber que aquello que escribo toma sentido y forma parte de la realidad y de la vida, porque los sueños, aunque sueños son, son necesarios para el hombre y cuando alguien en alguna parte del planeta imagina, aquello que idealiza es tan cierto como la existencia de ese individuo.

Este artículo ha pretendido ser una reflexión sobre la literatura y sobre muchas cosas más. Espero que algún día nos planteamos de un modo diferente el oficio de escribir, para que crezcan el número de lectores y el número de escritores y entre todos, una nueva forma de ver el arte y entender que aquello que muchas veces es tachado de inútil es lo que puede ser más útil y más propio de las personas.

Lee también el artículo en la Trivial: https://latrivial.wordpress.com/2015/10/24/del-oficio-de-escribir-reflexion-sobre-el-arte-y-las-letras/