viernes, 30 de octubre de 2015

Retrato


La caída de las hojas de otoño, Vincent van Gogh

L'automne, déjà! – Arthur Rimbaud

El otoño ya de nuevo se abre como una cortina cerrada
que deja entrever entre sus delgadas lineas un horizonte
de un sol silencioso y apagado como las llamas inquietas
que agitan las inciertas luces de las mojadas calles.

Triste, como el viento que acaricia las plácidas aguas
donde el tiempo parece impasible y frío como una roca,
transito solitario en este viaje crepuscular
más allá de estos altos muros y jaulas.

Dichosas son las aguas tranquilas de los jardines
y más aquellas brisas que susurran entre los árboles,
donde a veces oigo el eco solemne que llevan consigo
las rotundas gotas de la lluvia o las hojas muertas.

Durante las noches, hago y rompo papelillos de libros
para guardarlos en secreto dentro una caja de madera,
y los días de niebla los saco a pasear
para ahogarme con ellos al fondo del estanque.

Soy una estatua triste sin rostro
que el tiempo dejó herida
en forma de labios y manos
el peso aciago de las palabras.

- Pau Baraldés

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