domingo, 20 de septiembre de 2015

Septiembre

El prisionero, 1878, Nikolai Yaroshenko.

Puedes poblar mi soledad humana – Luis Cernuda

No hagáis mucho ruido
y cerrad la puerta cuando marchéis,
recordadme, recordadme como aquel
que pasa, como pasan las horas
y las hojas secas del verano.
Vengo de un silencio oscuro
tan oscuro como los espejos,
oscuro como las fuentes de la noche,
oscuro como las palabras que susurra
el viento.
Coged esta llave, que está hecha de versos
de rocas y de sal, y tiradla lejos
para que no pueda cogerla.
Entonces, dadme vuestras manos
para romper los barrotes de mi cárcel.

- Pau Baraldés

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